La cooperación entre gobiernos locales puede convertirse en un motor del partenariado euromediterráneo.
Opositora, defensora de las causas de los más débiles, pero sobre todo escritora, Nawal Al Saadawi, repasa la situación de la mujer, la religión y la política internacional.
Impulsar las relaciones euromediterráneas desde un ámbito regional y local es, según Pasqual Maragall, el principal reto de la segunda década del partenariado.
La cumbre de Barcelona es una buena ocasión para hacer balance del programa MEDA.
Desde hace años, los poderes magrebíes, deseosos de responder a las presiones internacionales, han comenzado a aceptar a las mujeres en las esferas dirigentes.
La juventud marroquí sólo quiere vivir en libertad y sin presiones sociales ni tradiciones, una juventud que sólo pide poder expresarse y que se la escuche.
“Desde siempre las mujeres han protegido sus encantos de la lubricidad masculina”.
Se ha abierto una nueva etapa en el conflicto, en la que sólo un Cuarteto unido y decidido podrá evitar derrapes.
Los resultados económicos son buenos, pero los instrumentos políticos y culturales se han infrautilizado.
La lucha contra el analfabetismo, el crecimiento económico y un calendario de reformas, son algunas de las bases de la futura cooperación euromediterránea.