A través de sus proyectos y cooperativas, empresarias, mujeres de la política, de la escena cultural y social contribuyen al desarrollo del país.
Para superar la crisis, los medios del sur de Europa deben reducir costes, racionalizar el negocio, sanear las estructuras y mejorar la calidad y los tiempos de producción.
“Mientras perduren las enormes diferencias sociales en Marruecos, donde la opulencia se codea con la miseria, existirá el riesgo del terrorismo” afirma el autor de la novela Les Étoiles de Sidi Moumen.
A pesar de unas condiciones precarias, la educación es el único medio para los palestinos de salir de la miseria, de los campos de refugiados y, sobre todo, de ayudar a su país.
Pioneras al despuntar en puestos clave, Rima Fakhri en el Hezbolá libanés y Jihan al Halawafi en los Hermanos Musulmanes egipcios, relatan su paso a la esfera política en un entorno reticente.
A pesar de los avances en el desarrollo humano, persisten retos crónicos: alcanzar el desarrollo sostenible es el objetivo final de la construcción de la sociedad del conocimiento.
La mayoría de los grandes grupos económicos actuales procede de la ola de ‘marroquinización’ o incluso antes, con estructuras rentistas.
Las medidas de regreso al control del Estado sobre la economía se multiplican. La contrarreforma, con sus partidarios, avanza sin base teórica ni hoja de ruta.
Los trabajadores migrantes han sido castigados por la crisis al estar empleados en sectores como la construcción o la industria manufacturera.
Los países del euro han dado un giro a la política fiscal para reducir los déficit públicos, tranquilizar a los mercados y evitar el contagio de la crisis de la deuda a toda la eurozona.