Yihadismo: la conversión directa a la radicalidad
10 abril 2015 | In the Media
La detención de once presuntos yihadistas en Cataluña en un operativo policial este miércoles ha provocado alarma y preocupación. Más allá de la necesaria respuesta de seguridad, Lurdes Vidal, jefa del departamento de Mundo Árabe y Mediterráneo del IEMed, da algunas pistas para entender las posibles causas de la radicalización hacia el yihadismo, que se pueden encontrar tanto en los conflictos abiertos del mundo árabe como en los sentimientos de marginación en Europa occidental.
Uno de los hechos más sorprendentes es que cinco de los detenidos son ciudadanos convertidos de nacionalidad española. ¿Se convierten en qué? Según Lurdes Vidal, «la conversión no es al Islam sino directamente al radicalismo. Es una transformación expresa hacia una visión violenta del Islam».
Cómo se explica la radicalización
El analista del IEMed destaca la importancia de identificar las causas reales de la radicalización en Europa. Ella cree que es una investigación necesaria para entender las lógicas terroristas y poder no solo combatirlas sino también prevenirlas. Al mismo tiempo, es importante refutar las causas falsas vinculadas a la religión para evitar estigmatizar a comunidades enteras. En este sentido, Vidal tiene claro el mensaje que se debe transmitir: «Dentro del corpus religioso del Islam no hay nada que imposibilite la construcción de sociedades democráticas, ni un pecado original que justifique el uso de la violencia».
Por el contrario, la analista del IEMed explica que el auge del extremismo se debe en parte a la “capacidad seductora” de la propaganda del Estado Islámico para capturar a las “personas inadaptadas”. Es una propaganda muy sofisticada que idealiza la vida en el califato y tiene un aura revolucionaria que puede resultar sugerente. Además, enfatiza la analista del IEMed, “por mucho que puedas actuar individualmente, nunca estás completamente solo. En algún momento, hubo un contacto, apoyo o conversación. Por lo tanto, destaca el papel clave del sistema de redes de reclutamiento, que, en su opinión, sigue siendo el mismo que los reclutados anteriormente para al-Qaeda.
¿Qué ha alimentado al monstruo?
«El gran error de los últimos cuatro años ha sido darle la espalda a la tragedia en Siria». Lejos de apostar por la intervención militar, Vidal denuncia que la comunidad internacional debería haber desplegado hace tiempo todas las herramientas diplomáticas, priorizando los intereses humanos sobre los políticos o geoestratégicos. Y el error en Siria no ha sido el único. “Después de Gaddafi, Libia, sin cultura política y plagada de armas, no ha recibido suficiente apoyo internacional”, lamenta.
Frente a la lucha contra el terror
Esta espiral de radicalización nos plantea un gran desafío como sociedad, dice Vidal, que no debe abordarse únicamente desde la alarma de seguridad, sino que debe centrarse en el diseño de nuevas políticas para dar respuesta a un problema que se ha transformado: «El retrato del yihadismo actual es diferente de lo que era hace diez o cinco años «.
Sin embargo, la lucha es compleja y no comienza ni termina dentro de las fronteras catalanas. «No podemos resolver un problema global con un enfoque local», dice Vidal. Es importante mantener la coordinación de las fuerzas de seguridad de los diferentes países involucrados, así como el intercambio de modelos de integración. En este punto, Vidal advierte: «No hay modelos perfectos de integración y si criminalizamos a las comunidades, el diálogo se acaba».