El poco peso de las demandas económicas refleja que el país vive una crisis no tanto del flujo de renta, sino del sistema de distribución que se creó para asegurar el poder.
Los sudaneses reivindican la vuelta a un gobierno civil y democrático. La duda es si, dentro de la diversidad social, existe una voluntad y una capacidad comunes de dirigir el país.
“Las personas que tienen una posición política respecto a la integridad territorial deben tener el derecho de expresarla sin violencia, pero sin instrumentalizar los derechos humanos”.
Cerca de una cuarta parte del capital humano médico ya se ha fugado, lo que genera un déficit significativo, tanto en términos cuantitativos como cualitativos.