La fuerza del atractivo de Daesh puede interpretarse como un hecho religioso, un espacio de adquisición de recursos, un combate político o incluso una búsqueda de fraternidad.
Para dejar de hablar de los jóvenes musulmanes europeos como fuente de preocupación, hay que entender que sus vidas religiosas y culturales son tan diversas como sus identidades.
La influencia de países como Arabia Saudí o Catar en Europa se basa en redes al mismo tiempo económicas, ideológicas y políticas.
“Salvo que intervenga un factor fuera de nuestro control, el sector ‘muslim-friendly’ seguirá creciendo. Se prevé que para 2020, el gasto en turismo ‘halal’ de los países musulmanes se haya multiplicado exponencialmente”.
Los activos financieros islámicos pasaron de suponer 200.000 millones de dólares en 2003 a 1,8 billones de dólares a finales de 2013
El mercado ‘halal’ va más allá de la alimentación e incluye sectores como finanzas, turismo, moda, fármacos, ocio y cosméticos.
Frente al asimilacionismo y el multiculturalismo, se impone un enfoque intercultural, con una base más abierta.
Frente a la visibilidad creciente de identidades y religiones minoritarias en la vida pública, surge la tentación de (re)definir los valores fundamentales europeos.