Para la diputada y ex miembro del Frente Polisario, la autonomía del Sáhara Occidental en el marco de un Marruecos democrático es una solución interesante.
El país mantiene su política tradicional y es favorable al plan Baker, siempre que el Frente Polisario sea considerado como único interlocutor válido.
La enseñanza del español en los países árabes presenta una situación desigual: Marruecos es un ejemplo de cómo aprovechar los recursos destinados a esta tarea.
Los migrantes como actores del desarrollo, la creación de oportunidades, el entendimiento.
En relación con el Sáhara, Francia opta por una política pragmática tendente a agradar a cada uno de los Estados con los que mantiene relaciones.
Marruecos rechaza la propuesta de la ONU por considerar que cuestiona su control sobre el territorio y cree que ha abandonado la neutralidad.
El gobierno español ha roto con la tradicional política de “neutralidad activa” y se ha decidido a intervenir como mediador en el conflicto.
Reforzar y ampliar las competencias de la Minurso, plantear una autonomía “blindada” y una fuerte cooperación europea bajo el paraguas de la ONU, son sus principales propuestas.
En la nueva fase de las negociaciones entre Turquía y la Unión Europea ambas partes deberán esforzarse por superar las diferencias y llegar a un acuerdo.