Esta manifestación, basada en la proyección de películas y los encuentros entre cineastas, tiene como objetivo promover el cine nacional en los países árabes y africanos.
La directora de cine, Farida Benlyazid, que acaba de dirigir una coproducción hispano-marroquí, espera que surjan distribuidores españoles interesados por el cine marroquí.
Los festivales de música religiosa quieren convertirse en un espacio de diálogo y de comunicación intercultural.
En la reconstrucción de la zona se ha buscado un alto grado de calidad de obra y una eficaz divulgación de principios sismorresistentes para evitar otra catástrofe.
La riqueza y diversidad del cine magrebí necesitan ayuda privada pero sobre todo una política de difusión y distribución para darse a conocer.
A pesar de los avances, el peso de las relaciones políticas contrasta con los escasos lazos culturales y literarios.
El Festival de Teatro de Tortosa pretende ser una cita anual que ayude a la integración de los inmigrantes e impulse el diálogo entre las sociedades.
Las relaciones culturales entre ambos países requieren un verdadero impulso, más allá de actuaciones puntuales.
La emergencia de la sociedad civil impulsa la transición democrática y garantiza las libertades.
En Marruecos y Argelia ha surgido un movimiento asociativo, de carácter cultural más que político, que pide el reconocimiento de los derechos bereberes.
A pesar de las medidas a favor del bereber, se está lejos de un compromiso histórico entre los Estados y la "berberidad".
Gracias a la integración del amazigh en el sistema escolar pueden remediarse algunos déficit educativos.