Prueba de una clara fractura entre gobernantes y gobernados, la resiliencia demostrada por el ‘Hirak’, a pesar de las limitaciones, se enfrenta a la resistencia del régimen actual.
La crisis actual plantea a los países norteafricanos la necesidad de revaluar sus estrategias energéticas y acelerar la transición hacia una energía limpia.
Priorizar el retorno y reforzar el control fronterizo y los acuerdos de cooperación no evitará que la crisis migratoria se repita..
Las medidas sanitarias parecen tener un cariz más de seguridad, con el fin de sofocar las tensiones sociales.
Aunque puedan considerarse un avance positivo, es poco probable que los acuerdos constituyan la piedra angular de la estrategia de la nueva Administración en la región.
La normalización de las relaciones de algunos países árabes con Israel supone una ruptura geopolítica y un cambio de paradigma en la región. La duda es saber si otros podrían dar el paso.