Arabia Saudí es un instrumento de EE UU, como AQPA lo es de Riad para dominar la región.
El Norte de África no ha sido capaz de captar los principales cambios en los modelos de comercio ni de entrar masivamente en las redes de producción.
La imposibilidad de Libia de convertirse en una nación no se debe al tribalismo, sino que este adquiere fuerza porque el Estado está totalmente ausente.
Al bloquear a los inmigrantes en los países de tránsito, la fortaleza europea protege sus fronteras y se desentiende de la situación geopolítica de la región.
El impasse actual y la indecisión internacional benefician al EI y a las milicias armadas. La ONU y la UE tienen que replantearse sus objetivos y las formas de llevar a cabo su mediación.
La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión cambiará el funcionamiento del sistema multilateral, al establecer ‘nuevas normas de comercio´.
Ha llegado la hora de que las instituciones asuman el pleno control de la seguridad.
Países como Catar, Emiratos o Egipto han desempeñado un papel fundamental en Libia, hasta tal punto que se habla de una guerra indirecta regional.