No es en los temas comunitarios o étnicos donde hay que buscar la solución a los problemas de legitimidad de los Estados árabes, sino en las políticas económicas y sociales.
Las tentaciones hegemónicas del movimiento islamista parecen disminuir en favor de un proceso consensual. ¿Pragmatismo o táctica?
Frente al concepto de unidad de la nación árabe, las nuevas constituciones reconocen en distinta medida la variedad social, étnica, religiosa o lingüística de su población.
A pesar de que con frecuencia se cuestiona su existencia, por no decir su legitimidad, los Estados árabes se han impuesto progresivamente en la escena regional.
El sector hidrocarburos representa cuatro quintas partes del PIB y genera cerca del 95% de los ingresos fiscales y el 98% de los procedentes de las exportaciones.
Pese a la revolución no convencional de EE UU, para la UE, Rusia, el Norte de África y el golfo Pérsico siguen desempeñando un papel clave.