El Diálogo 5+5 tiene más capacidad de transformación que las políticas existentes y puede dinamizar la integración de toda la región.
El país ha cambiado poco desde 2011: la nueva Constitución es en parte un programa sometido a los avatares de la coyuntura y de la buena voluntad de los actores políticos.
EE UU y Europa, por el acuerdo con Irán, y Rusia y China, por apoyar a Siria, se enfrentan a una crisis de credibilidad en sus relaciones con los países del Golfo.
Rohaní ha revolucionado el panorama regional y ha logrado que Irán recupere su capacidad de actuación, en detrimento de Arabia Saudí, Qatar, Turquía e Israel.
Lejos de la imagen monolítica de los países del Golfo, la relación de fuerzas, antes inclinada a favor de Qatar, se ha reequilibrado, permitiendo que Arabia Saudí retome la iniciativa.
Mientras la región se mueve, dando pasos esperanzadores, Israel mantiene la misma postura hacia Irán o los palestinos. El país está atascado.
El objetivo del conjunto de la región mediterránea es llegar a un sistema de transporte regional interconectado, intermodal y eficiente
Libia, desafíos de seguridad “No sirve utilizar al norte de África como muro, como zona de seguridad que impida el paso hacia Europa. Hay que abordar la inmigración a partir del desarrollo”.
“Saneamiento urbano, infraestructuras y energías, especialmente las renovables, son sectores donde hay un amplio campo para la colaboración público-privada”.